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Mi cerdo Pepa

 

MI CERDO PEPA

Me he comprado un cerdo y le he puesto de nombre Pepa.

Sí, ya sé que el nombre de Pepa es femenino y el cerdo es masculino, pero todo tiene su explicación. Se preguntarán ustedes que para qué quiero un cerdo femenino si lo que necesito son otras cosas…, sin embargo, es mucho más fácil a estas alturas de mi vida tener un cerdo que tener otras cosas…. El cerdo no habla, come, duerme y hace sus necesidades. Huele mal, eso sí, pero nadie es perfecto, ni siquiera yo. Bueno, pero yo no huelo mal. No soy perfecta por otras cuestiones, como por ejemplo mi condición humana, que ya me gustaría a mí a veces ser un animal… o cosa.

Lo de femenino es simplemente por solidaridad con mi gremio, que una es muy mujer. Además, quien se va a dar cuenta que mi Pepa es un cerdo masculino. A no ser que… le vayan con su mirada directo a los bajos fondos. Aunque eso es de esperar porque siempre miramos en la misma dirección, será por defecto profesional. Bueno, bueno, no se vayan a escandalizar que mi profesión nada tiene que ver con los bajos fondos. Aunque ¿qué es un bajo fondo? Ahora mismo, las inversiones bancarias, y no es que lo sean exactamente, sino que han tocado fondo que es peor, porque se han convertido en brujas que sabemos que existen, pero no aparecen.

Creo que me estoy desviando del tema de mi cerdo, pero no lo puedo remediar se me van los pensamientos por los fondos. Y es que claro como una carece de fondos pues es lo que tiene, aunque bien es verdad que dicen que tengo buen fondo. ¿A qué fondo se referirán? ¿A los bajos o a los internos? No quiero ni pararme a pensarlo, por si acaso.

Voy a seguir con mi cerdo Pepa que siempre será más productivo. El, suele estar en el salón, mirándome, tan callado, tan sumiso, que me enternece. Y yo también le miro, pero de reojo, no sea que me vaya a hablar y entonces la hemos liado.

La verdad es que me hace mucha compañía. Cierto que es la única que tengo. Mis hijos volaron hace tiempo y al pájaro de su padre lo solté, con mucho cuidado, (no sea que me diera un picotazo) para poder volar yo.

Sigo con mi cerdo Pepa.

¿Cómo puede un cerdo al final del día darte tanto? Me lo pregunto cada vez que lo miro en la oscuridad de la noche bajo la tenue luz de la televisión.

Cuando le doy de comer, que lo hago casi todos los días. Sí, casi todos, porque una con un sueldo normalito no puede darle de comer todo lo que quiere a un cerdo de estas características. Y no me lo echen en cara porque les aseguro que hago lo que puedo. Sigo con lo que iba a decir. Que cuando le doy de comer (cuando puedo) chirria, hace un ruido extraño, un ruido metalizado y me pregunto a qué se debe ese característico ruido. Sigo pensando.

¿Será porque mi Pepa es de barro y las pocas monedas de que dispongo rugen cuando tocan fondo?