Capítulo 4

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Hola, amigos:

Por más que lo pienso no lo entiendo. Me pregunto: ¿cómo,  que antes, tres meses atrás, tenía tiempo para trabajar con todo lo que tengo por hacer cada día?

He llegado al punto de tener que llevar una agenda en el bolso para no olvidarme de mis citas con familia y amigos, mis compras, mis colaboraciones, mis compromisos…, un no parar.

Ahora entiendo a David, de diez años e  hijo de una excompañera de trabajo, que a la pregunta de su madre sobre lo que quería ser de mayor, el chaval respondió: «Quiero ser jubilado como el abuelo»

Me recuerda también a Adriana, mi nieta, que cuando tenia seis años, en Navidades, su abuela paterna le dijo: «Qué suerte tienes Adriana que estás de vacaciones y no tienes que ir al cole. Y ella respondió medio enfadada: «¿Suerte?, ¡suerte tienes tú y el abuelo que no tenéis ni que ir al cole ni trabajar! ¡A su abuela se le abrieron los ojos como platos!

Tengo un amigo José María, que se prejubiló por obligación hace ya trece años, y a menudo me decía que cuando me jubilara no iba a tener tiempo de nada. Pues tengo que darle la razón, aunque a diferencia de él, que se acuesta muy tarde, yo intento acostarme pronto, a eso de las doce de la noche, y madrugar, y me levanto entre las ocho y las nueve de la mañana, y así aprovecho el día.

Hoy ha amanecido el día nublado, si sigue así no podré ir a la playa con mi prima, la vasca, que se acaba de jubilar y que está por esta tierra cada día más alucinada con la temperatura que está disfrutando preguntándose que cómo podemos tener este tiempo  en noviembre, cuando en su Vitoria, visten ya de puro invierno. Así que no se quiere ir, lleva cuatro meses pensando en volver a la semana siguiente, máxime teniendo allí a su pareja, que todavía trabaja, pero lo va posponiendo, y aquí está, arreglando su pisito casi de soltera y viviendo la vida loca… como yo.

Y por fin ha llegado el día de mi viaje. Hoy me voy a Teruel, a pasar frío, como una campeona y a comer jamón. Mi primer viaje de más de cincuenta kilómetros en muchos años. A la vuelta os cuento la experiencia.

Hasta pronto amigos.

 

 

 

 

2 pensamientos en “Capítulo 4

  1. Y ve dosificando tu agenda, porque hay días que te faltarán horas, te lo dice una jubilada que te lleva unos años de ventaja, en esto de la jubilación, pero algunos más joven… 🤣🤣🥰🥰

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